Sorpréndete con nuestro queso con comino, creado con leche cruda y una curación mínima de 21 días que impregna la masa de aromas esenciales. En su nota de cata presenta una textura firme salpicada de semillas, ofreciendo un fondo lácteo con matices tostados, cálidos y especiados. Su maridaje ideal pide un vino tinto joven, como una Garnacha, para equilibrar su intensidad sin enmascararlo. Una joya para amantes de los sabores auténticos.
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El queso con comino ofrece un sabor suave y lácteo con un toque especiado y ligeramente tostado. El comino aporta aroma y calidez, sin resultar dominante, logrando un equilibrio entre lo cremoso y lo aromático
Se elabora con leche cruda de vaca, que conserva todas las propiedades naturales del producto y realza el sabor. Este tipo de leche aporta textura y profundidad, esenciales para un queso de calidad.
Debe guardarse refrigerado entre 4 y 8 grados, preferiblemente envuelto en papel encerado o en un paño de algodón. Antes de servirlo, conviene dejarlo reposar unos minutos a temperatura ambiente para disfrutar al máximo de su aroma.
No. Su sabor es equilibrado, con un punto especiado y una base láctea suave. El comino añade un matiz aromático sin ocultar la esencia del queso, por lo que resulta agradable incluso para paladares sensibles.
Sí, contiene lactosa de forma natural, aunque el proceso de maduración reduce parcialmente su cantidad. Esto permite disfrutar de su sabor auténtico con buena digestibilidad.