El queso Mahón añejo es la máxima expresión de nuestra tradición quesera, una pieza de edición limitada pensada para los paladares más exigentes. Madurado pacientemente en nuestra cava entre 12 y 24 meses, ofrece una textura firme y quebradiza, un aroma penetrante y un sabor profundo inigualable. Un queso curado añejo con Denominación de Origen Protegida que elaboramos de principio a fin en Ferreries. Auténtica intensidad menorquina en cada bocado.
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La principal diferencia está en el tiempo de maduración. Mientras que el queso curado madura entre seis y doce meses, el queso añejo lo hace entre doce y veinticuatro, desarrollando un sabor más potente y una textura más firme.
El uso de leche cruda permite conservar las bacterias naturales de la leche, que aportan complejidad aromática y profundidad al sabor. Este método tradicional es una de las claves del carácter auténtico del queso Mahón añejo.
Debe almacenarse en un lugar fresco y seco, envuelto en papel encerado o en un paño de algodón. Si se guarda en el frigorífico, conviene sacarlo unos minutos antes de consumirlo para que recupere su temperatura y aroma naturales.
Este queso combina muy bien con vinos tintos con cuerpo, o con vinos dulces que equilibren su intensidad. También armoniza con frutos secos, miel o pan de centeno, realzando su perfil aromático y sus notas a avellana.
Sí, contiene lactosa, aunque en menor cantidad que otros quesos menos madurados. Su prolongada curación reduce parte de este componente, pero no lo elimina completamente.